A
lo largo de sus ochenta y nueve años de existencia, a través
de una nutrida historia de realizaciones, la Universidad Nacional de Tucumán
ha pasado por ciclos de notable expansión y modernización
forjando así su identidad académica y científica.
La Universidad Nacional de Tucumán creada por ley de la provincia
de fecha 2 de julio de 1912, tuvo por gestor fundamental al Dr. Juan B.
Terán quien en 1908, diputado de la H. Legislatura de la Provincia,
presentó el proyecto de ley. Al año siguiente, en
1913, se constituye el Primer Consejo Superior que, por unanimidad designa
como primer Rector al Dr. Juan B. Terán.
El 25 de mayo de 1914, siendo Presidente de la Nación el Dr. Roque
Sáenz Peña, Tucumán inaugura oficialmente la Universidad
de Tucumán. El rector-fundador Dr. Juan B. Terán afirma
que ‘como de toda fundación intelectual, la apertura de la
casa es el punto de partida de una evolución indefinida’.
El proyecto fundador, sintetizado en el lema ‘Pedes in terra
ad sidera visus’, le asigna una vocación regional,
el carácter de universidad moderna comprometida con el desarrollo
de su medio local y regional, atenta a la ciencia de la época y
abierta al mundo. Las clásicas funciones de docencia, investigación
y extensión estuvieron presentes desde su concepción y posterior
inauguración.
La vocación regional de la Universidad de Tucumán
apuntaba a fortalecer la economía de la zona, basada en la agroindustria
azucarera lo que se traduciría en el impulso constante de ampliación
de su oferta académica. Nacionalizada en 1921 con la promulgación
de la Ley 11.027, la UNT comienza una nueva época en donde
la docencia y la investigación van a ser sus objetivos centrales.
PREÁMBULO
“La
Universidad Nacional de Tucumán, institución de cultura
superior, tiene por finalidades inmediatas conservar, acrecentar y transmitir
el conocimiento y propender al desarrollo de la cultura por medio de la
investigación científica, técnica y humanística
y del trabajo creador. Orienta sus actividades atenta a los problemas
nacionales y regionales. Como institución democrática
es objetivo trascendente de su labor educativa la formación de
hombres con un elevado sentido ético, conscientes de los deberes
y obligaciones que como universitarios les incumbe a la comunidad.
La plena autonomía institucional y la autarquía financiera
son atributos fundamentales de la universidad”
SIGNIFICACIÓN
DEL LEMA
En
sesión del 8 de marzo de 1915, el Consejo Superior adoptó
como lema de la Universidad, que está inscripto en el frontispicio:
‘Pedes
in terra ad sidera visus’ (‘Los pies en la tierra y
la mirada en el cielo’)
El
ESCUDO
El
escudo que identifica a la UNT es obra del Prof. Elio Rodríguez
Marquina (como resultado de un concurso) y ha sido implantado por la Universidad
en 1949 (Resolución 349-49).
El diseño de las provincias del Noroeste Argentino representa los
estados sobre los cuales se irradia principalmente la influencia de la
Universidad.
Las estrellas son los focos culturales, que en congruente constelación
se extienden por dicha zona del país.
La parte inferior, con su caña de azúcar duplicada, simboliza
la abundancia; el cardón luciendo tres tallos y tres flores, la
intención de la Universidad de dar origen a una cultura genuina
mediante sus facultades.
El escudo descansa sobre un campo elíptico que representa a la
Argentina en su heráldica de siempre; blanco que es pureza y celeste
belleza de ideales. Lo ciñe una banda azul que intensifica
ese segundo significado, lo cual sirve de fondo al título y lema:
Universidad Nacional de Tucumán – “Pedes in Terra ad
Sidera Visus”. Este último expresa el lugar que le
corresponde al hombre en el universo, es decir, vivificarse en los cielos
para vivificar, luego la tierra. Sus pies en la tierra mas no su
cabeza sumergida allí también.
El sol naciente figura la civilización que la Argentina promete;
y la banda que flota al pie del escudo recuerda la fecha de la fundación
de la Universidad.